Los sabios coinciden

Si Allah es misericordioso, ¿por qué hay tanto sufrimiento?

El Islam no afirma que esta vida se diseñara para ser cómoda. Declara sin rodeos que la gente será probada, nombra las formas que toma la prueba, y trata este mundo como la parte más corta de un arco más largo en el que se saldan las cuentas. Eso replantea la pregunta en vez de disolverla: la tradición ofrece un propósito al sufrimiento, no una prueba de que no duela.

Las cuatro escuelas concuerdan en esto.

La respuesta larga

Es la objeción más antigua que existe, y merece algo mejor que un eslogan.

Lo primero que hay que notar es que el Corán no niega la premisa. Nunca afirma que el mundo sea justo tal como está, ni que los rectos queden a salvo. Dice lo contrario, por adelantado y con detalle:

“Los pondremos a prueba con algo de temor, hambre, pérdida de bienes materiales, vidas y frutos, pero albricia a los pacientes.” (Corán 2:155)

Repara en lo que hace ese versículo. Enumera las categorías reales —miedo, hambre, pérdida económica, duelo, cosechas fallidas— y las llama prueba, no accidente ni castigo. Y la respuesta que prescribe no es una explicación sino una orientación: “Aquellos que cuando les alcanza una desgracia dicen: “De Allah somos, y a Él retornaremos para que nos juzgue por nuestras acciones”.” (Corán 2:156)

Los elementos de la respuesta que da la tradición:

  • Esta vida no es toda la cuenta. El sufrimiento que aquí no se resuelve, allí se resuelve. Sin una vida posterior el problema es genuinamente irresoluble; con ella se vuelve una cuestión de plazos y no de justicia.
  • La dificultad borra faltas. La enfermedad, la pérdida e incluso la preocupación se describen como expiación de pecados, así que la dificultad no se resta sin más de una persona.
  • El libre albedrío tiene un coste. Mucho sufrimiento lo causan personas. Un mundo donde la crueldad fuera imposible sería un mundo donde la elección no sería real.
  • La comodidad también es prueba, y la tradición la considera la más peligrosa: un punto que replantea la pregunta, ya que nadie pregunta por qué Allah permite el bienestar.

Lo que no se ofrece es una razón para tu pérdida concreta. El Islam no pretende detallarla, y quien le dice a alguien en duelo exactamente por qué murió su hijo habla más allá de lo que nadie recibió.

Una nota práctica. A quien está dentro, la teología no suele ser lo que ayuda; ayudan la presencia, la comida y la ayuda práctica. La instrucción de visitar al enfermo y asistir a los funerales apunta a eso, y se trata como obligación y no como gentileza.

En qué se apoya