¿Cuándo se hace la súplica al romper el ayuno?
Justo antes de romperlo, en los minutos previos al ocaso, y también al romperlo. Ese momento se considera de los más propicios del día: se llega a él con hambre, cansancio y humildad, que es precisamente el estado en que la súplica se hace de verdad. No hay una fórmula obligatoria: puedes pedir en tu idioma y con tus palabras.
Las cuatro escuelas concuerdan en esto.
El versículo de la súplica está colocado, en el propio Corán, en medio de los versículos del ayuno, y esa colocación es la que orienta la práctica:
“Y cuando Mis siervos te pregunten por Mí ¡Oh, Mujámmad!, diles que estoy cerca de ellos. Respondo la súplica de quien Me invoca. Entonces que me obedezcan y crean en Mí, que así se encaminarán.” (Corán 2:186)
De ahí que los sabios señalen los minutos anteriores al Magrib como uno de los mejores momentos del día para pedir.
En la práctica:
- Antes de romper el ayuno, en los últimos minutos, mientras sigues ayunando. Es cuando confluyen el hambre, el cansancio y la necesidad, y ese estado es parte de por qué el momento se considera especial.
- Al romperlo también, con las súplicas transmitidas o con las tuyas.
Dos cosas que quitan presión a quien empieza:
1. No hace falta árabe. La súplica —a diferencia de la oración— nunca lo ha requerido. Pide en tu lengua, con tus palabras, por lo que de verdad quieres. Esa es su forma natural. 2. No hace falta una fórmula. Hay súplicas transmitidas para el iftar y son buenas, pero no son un requisito de validez, y no hay nada que se «invalide» por no decirlas.
Un apunte práctico: mucha gente llega al Magrib con la comida delante y se olvida por completo de pedir. Si te ocurre, decide de antemano qué vas a pedir y tenlo presente los cinco minutos anteriores. El momento pasa muy rápido y es el más desaprovechado del día.
- CoránCorán 2:186