¿Cómo se hace uno musulmán?
Diciendo la shahāda y creyéndola de verdad: lā ilāha illā Allah, Muhammadun rasūl Allah — “no hay más divinidad que Allah, y Muhammad es el Mensajero de Allah.” No hay ceremonia, ni trámite, ni autoridad cuyo permiso haga falta. Muchos la pronuncian ante testigos para marcar el momento, pero eso es una costumbre, no una condición.
Las cuatro escuelas concuerdan en esto.
Al Islam se entra por una frase que comprendes y en la que crees, no por un rito que alguien realiza sobre ti.
La shahāda tiene dos mitades. La primera, lā ilāha illā Allah, no dice solamente “Dios existe”: dice que ninguna otra cosa merece adoración. “Debes saber que no hay nada ni nadie con derecho a ser adorado salvo Allah, e implórale el perdón de tus faltas y las de los creyentes y las creyentes. Allah conoce bien lo que hacen dentro y fuera de sus hogares.” (Corán 47:19)
La segunda mitad —que Muhammad ﷺ es el Mensajero de Allah— es la que vuelve practicable a la primera. Es cómo sabes qué adoración pidió Allah realmente, en lugar de la que a uno le parezca razonable.
Hay tres inquietudes frecuentes, y ninguna es un impedimento:
1. No hace falta ser perfecto antes. Nadie llega limpio. La shahāda es el punto de partida, no un premio por haber terminado.
2. No hace falta saber árabe. Dila en árabe si puedes, y en tu idioma si no. La condición es comprenderla y creerla; la pronunciación no lo es.
3. No hace falta una mezquita, un imam ni un certificado. Las mezquitas los emiten porque sirven después para asuntos prácticos —un visado para el Hayy, papeles de matrimonio—, no porque tu Islam dependa de ellos.
Lo recomendable a continuación, en este orden: un baño completo (gusl), y luego aprender el wudū’ y las cinco oraciones diarias, porque la oración es la primera obligación que se hace exigible.
Y conviene decir algo con claridad: nadie puede aceptar ni rechazar tu Islam en nombre de Allah. Sahih al-Bujari 8 menciona la shahāda como el primero de los cinco pilares sobre los que se edifica el Islam, y es el único que surte efecto en el instante en que lo crees.
- CoránCorán 47:19
- HadizSahih al-Bukhari 8