Los sabios coinciden

Vomité sin querer mientras ayunaba. ¿Tengo que recuperar el día?

No. El vómito involuntario no rompe el ayuno; solo lo rompe provocárselo a propósito. Si algo vuelve a bajar sin que lo pretendas, tampoco cuenta. Enjuágate la boca y continúa el día con normalidad.

Las cuatro escuelas concuerdan en esto.

La respuesta larga

La distinción que decide esta pregunta es la misma que decide casi todas las de Ramadán: entre lo que haces y lo que te ocurre.

  • Vómito involuntario: el ayuno sigue siendo válido. No hay que recuperar el día.
  • Vómito provocado: rompe el ayuno, y ese día se recupera.
  • Tragar sin querer algo que sube: no invalida.

El principio general que lo cubre: “Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades, a su favor tendrá el bien que haga, y en su contra tendrá el mal que haga. “¡Señor nuestro! No nos castigues si olvidamos o cometemos un error. ¡Señor nuestro! No nos impongas una carga como la que impusiste a quienes nos precedieron. ¡Señor nuestro! No nos impongas algo superior a lo que podamos soportar. Perdónanos, absuélvenos y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Protector, concédenos el triunfo sobre los que niegan la verdad”.” (Corán 2:286)

Esto vale también para el mareo, el reflujo y las náuseas del embarazo, que preocupan a muchas mujeres en su primer Ramadán practicando. Vomitar porque el cuerpo lo hace no es un acto tuyo.

Dos apuntes prácticos. Si vomitas y luego te sientes débil, comer no está prohibido: la enfermedad es una dispensa reconocida y ese día se repone después. Nadie debe forzar un ayuno que le está haciendo daño; es precisamente el caso que la ley previó.

Y si dudas de si fue voluntario, la regla es que la certeza no se levanta por una duda: partías de un ayuno válido, así que sigue válido.

En qué se apoya