¿Qué hago con todas las oraciones que he perdido?
Depende de por qué se perdieron. Las oraciones perdidas por sueño u olvido simplemente se rezan al recordarlas; eso está dicho expresamente. Los años abandonados deliberadamente son una discrepancia real: algunos sabios exigen recuperarlas todas, otros sostienen que no son recuperables y que lo que se pide es arrepentimiento y constancia a partir de ahora. Cuál de los dos casos es el tuyo conviene consultarlo con quien conozca tu situación.
La respuesta honesta depende de tu situación. Abajo está de qué depende.
Casi todo el que empieza a rezar en serio llega a esta pregunta, normalmente con una cifra en la cabeza y un nudo en el estómago. Conviene separar los dos casos, porque no son el mismo.
El primero es sencillo. Si una oración se pierde por sueño u olvido, se reza al recordarla: «Quien olvide una oración, que la rece cuando la recuerde. No hay más expiación que rezarla». Y el Profeta ﷺ recitó a continuación: “Yo soy Al-lah, y no hay más divinidad que Yo. Adórame solo a Mí y haz la oración para recordarme.” (Corán 20:14) (Sahih al-Bujari 597). Sin penalización, sin añadidos, sin culpa pendiente.
El segundo caso —oraciones abandonadas a sabiendas, a menudo durante años antes de que alguien empezara a practicar— es donde los sabios difieren de verdad, y esta aplicación no elegirá por ti:
- Una postura sostiene que la deuda subsiste y que toda oración perdida debe recuperarse, a menudo de forma gradual, unas pocas junto a las de cada día, durante el tiempo que haga falta.
- Otra sostiene que una oración dejada deliberadamente fuera de su tiempo no se recupera repitiéndola después, porque su tiempo formaba parte de la obligación. Lo que se pide entonces es arrepentimiento sincero, rezar con constancia desde ahora y aumentar las oraciones voluntarias, de las que se dice que compensan lo faltante.
Ambas posturas las sostienen sabios serios y cada una tiene un argumento coherente. Lo que comparten es más útil que lo que las separa: empieza a rezar ya, no esperes a sentirte preparado, y no dejes que el tamaño de lo atrasado sea la razón por la que nunca empiezas. La desesperación por el pasado es la única respuesta que no ayuda en nada.
Como la respuesta depende de tu propia historia y de qué razonamiento sigas, esta es de las que conviene plantear a un sabio que pueda escuchar los detalles.
- CoránCorán 20:14
- HadizSahih al-Bukhari 597