¿Qué exige realmente la vestimenta islámica?
Para los hombres: cubrir como mínimo del ombligo a la rodilla, y no vestir seda ni oro. Para las mujeres: cubrir el cuerpo y el cabello ante hombres ajenos a la familia, con ropa holgada que no marque la figura. En eso coinciden las cuatro escuelas. Si además debe cubrirse el rostro es una discrepancia real y antigua, no un punto zanjado.
Las cuatro escuelas concuerdan en esto.
La instrucción se dirige a ambos sexos, y primero a los hombres, lo cual merece notarse, ya que la discusión suele empezar y terminar en las mujeres.
“Dile a las creyentes que recaten sus miradas, se abstengan de cometer obscenidades, no muestren de sus atractivos en público más de lo que es obvio, y que dejen caer el velo sobre su escote, solo muestren sus encantos a sus maridos, sus padres, sus suegros, sus hijos, los hijos de sus maridos, sus hermanos, sus sobrinos por parte de su hermano y de su hermana, las mujeres, las esclavas, sus sirvientes hombres que ya no tengan deseo sexual y los niños que todavía no sienten atracción por el sexo. Diles también que no hagan oscilar sus piernas al caminar a fin de atraer la atención sobre sus atractivos ocultos. Pidan perdón a Allah por sus pecados, ¡oh, creyentes!, que así alcanzarán el éxito.” (Corán 24:31)
“¡Oh, Profeta! Diles a tus mujeres, a tus hijas y a las mujeres de los creyentes, que se cubran con sus mantos; es mejor para que se las reconozca y no sean molestadas. Allah es Perdonador, Misericordioso.” (Corán 33:59)
Lo que se acuerda:
- Los hombres cubren como mínimo del ombligo a la rodilla. La seda y el oro están prohibidos específicamente para ellos. La ropa no debe ser transparente ni tan ceñida que dibuje lo que cubre.
- Las mujeres cubren el cuerpo y el cabello ante hombres que no son familia cercana (mahram), con ropa holgada, opaca y que no busque llamar la atención.
- Ninguno de los dos sexos debe vestir imitando al otro, y la ropa usada por ostentación se desaconseja para ambos.
Lo que se discute de verdad: si además deben cubrirse el rostro y las manos. Algunos sabios sostienen que el velo facial es obligatorio; otros, que el rostro y las manos quedan exceptuados. Ambas posturas las han sostenido grandes sabios a lo largo de los siglos. Quien te diga que esto está zanjado en cualquiera de las dos direcciones está exagerando.
Lo que no se exige, aunque suele suponerse:
- Ningún color concreto. El negro es una convención cultural de algunas regiones, no una regla.
- Ninguna prenda ni estilo nacional en particular.
- Cubrirse en casa, entre familia, o entre mujeres.
Una nota práctica para quien empieza. Casi nadie llega al estándar completo el primer día, y la tradición no trata el cambio como un interruptor. La oración, la honestidad y el carácter no quedan en suspenso mientras la vestimenta se pone al día, y quien reza mientras avanza hacia esto no es un hipócrita: es una persona en medio de un proceso.
- CoránCorán 24:31
- CoránCorán 33:59