¿Qué es la ribā y por qué está prohibido el interés?
La ribā es un incremento garantizado sobre un préstamo de dinero: cobrar o pagar intereses por el uso del dinero en el tiempo. Está prohibida en términos inusualmente severos, y tanto pagarla como recibirla entran en ello. La objeción no es al beneficio; el comercio se permite expresamente en el mismo versículo. Es al dinero que gana dinero sin riesgo asumido y sin nada producido.
Las cuatro escuelas concuerdan en esto.
La prohibición se enuncia junto a su propio contraejemplo, y eso es lo que deja ver el razonamiento:
“Los que lucran con la usura saldrán de sus tumbas el Día del Juicio Final como locos poseídos por el demonio. Esto es porque dicen que el comercio es igual que la usura, pero no, porque Allah permitió el comercio y prohibió la usura. A quien le haya llegado de su Señor el conocimiento de la prohibición de la usura y se haya abstenido arrepintiéndose, podrá conservar lo que obtuvo en el pasado, y su asunto será juzgado por Allah. Mas si reincide, se contará entre los moradores del Fuego, en el que sufrirá eternamente.” (Corán 2:275)
El versículo no condena ganar dinero. Contrapone dos maneras de hacerlo. En el comercio asumes un riesgo: compras género que quizá no se venda, haces un trabajo que puede fracasar, y tu beneficio es la retribución por soportarlo. En la ribā el prestamista no asume riesgo alguno: el incremento está fijado de antemano y se debe tanto si la empresa del prestatario prospera como si lo arruina.
La advertencia que sigue está entre las más fuertes del Corán: “¡Oh, creyentes! Tengan temor de Allah y renuncien a los intereses que les adeuden por usura, si es que son realmente creyentes.” (Corán 2:278)
Algunas aclaraciones que el principiante suele necesitar:
- Afecta a ambos lados. Recibir intereses por los ahorros y pagarlos por un préstamo están ambos incluidos.
- Se trata de dinero prestado por dinero devuelto. El beneficio de comprar y vender, el alquiler de un inmueble, el salario por el trabajo y los rendimientos de una sociedad real son cosas distintas y están permitidos.
- Las finanzas islámicas existen para reconstruir operaciones corrientes —la compra de una vivienda, un préstamo a un negocio— como compraventa, arrendamiento o sociedad en vez de préstamo con interés. Si determinados productos lo logran de verdad es objeto de debate entre los sabios, a veces intenso.
Qué hacer con los intereses ya recibidos es una pregunta frecuente. La orientación habitual es no quedárselos ni consumirlos, sino entregarlos a alguien necesitado sin contarlo como una caridad por la que uno sea recompensado.
Qué hacer con un préstamo en el que ya estás —una hipoteca, un crédito de estudios— es una pregunta realmente distinta, y se plantea y se responde aparte.
- CoránCorán 2:275
- CoránCorán 2:278