Los sabios coinciden

¿Puedo cocinar y probar la comida mientras ayuno?

Cocinar, sí, sin ninguna reserva. Probar con la punta de la lengua para ajustar la sal está permitido si no tragas y luego escupes y te enjuagas, aunque conviene no hacerlo sin necesidad. Oler la comida no rompe el ayuno.

Las cuatro escuelas concuerdan en esto.

La respuesta larga

Es una pregunta práctica más que teórica: en Ramadán se cocina mucho, a menudo con hambre, y a menudo para otros.

  • Cocinar no afecta al ayuno en absoluto.
  • Oler la comida tampoco. El olfato no es una vía de entrada al estómago.
  • Probar con la punta de la lengua, sin tragar, y escupiendo después, está permitido cuando hay una razón —ajustar el punto de un plato que vas a servir a otros—. Se desaconseja hacerlo por gusto, no porque invalide, sino porque acerca innecesariamente a lo que sí lo haría.
  • Tragar sin querer no invalida.

El límite lo pone el mismo versículo que fija el horario: “Durante las noches del mes de ayuno les es lícito mantener relaciones maritales con sus mujeres. Ellas son su vestimenta, y ustedes la vestimenta de ellas. Allah sabe que se engañaban a sí mismos, por eso los perdonó y les hizo esta concesión. Ahora pueden mantener relaciones con ellas y aprovechar lo que Allah les ha prescrito. Coman y beban hasta que se distinga el hilo blanco la luz del alba del hilo negro la oscuridad de la noche, y luego completen el ayuno hasta la noche, y no mantengan relaciones con ellas si están haciendo el retiro espiritual en las mezquitas. Éstos son los límites de Allah, no los transgredan. Así aclara Allah Sus signos a la gente para que alcancen la piedad.” (Corán 2:187)

Merece la pena señalar algo que sorprende a quien ayuna por primera vez: buena parte de Ramadán transcurre alrededor de la comida. Se cocina, se compra, se prepara el iftar, se sirve a los demás. Eso no es una contradicción con el ayuno; es parte de él. Dar de comer a otro con quien rompes el ayuno está entre las cosas más elogiadas del mes.

En qué se apoya