Los sabios coinciden

¿El alcohol está siempre prohibido, incluso en poca cantidad?

Sí. No hay cantidad permitida: la prohibición recae sobre la sustancia y no sobre la embriaguez, y por eso una sola copa no es una versión menor de lo mismo. Se extiende a venderlo, servirlo y lucrarse con él. Los dos casos límite que más se preguntan —trazas de alcohol en alimentos y alcohol en medicamentos o productos de limpieza— se tratan de otro modo y conviene consultarlos en concreto.

Las cuatro escuelas concuerdan en esto.

La respuesta larga

El Corán abordó esto de forma gradual a lo largo de varias revelaciones, terminando con una instrucción categórica:

“¡Oh, creyentes! Los embriagantes, las apuestas, los altares sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos y consultar la suerte por ejemplo con flechas, son una obra inmunda del demonio. Aléjense de todo ello, que así tendrán éxito en esta vida y en la próxima.” (Corán 5:90)

Del enunciado se siguen varias cosas.

No es una prohibición de emborracharse. El versículo prohíbe la cosa misma, y por eso la pregunta «¿y si solo tomo una?» no tiene la respuesta que se espera. La tradición es explícita en que lo que embriaga en gran cantidad está prohibido en poca.

No se trata solo de beber. Venderlo, servirlo, transportarlo y ganar con ello están incluidos, y por eso la pregunta laboral surge tanto entre conversos que trabajan en hostelería y comercio, y merece su propia respuesta y no una rápida aquí.

Los casos realmente aparte, donde conviene preguntar en vez de suponer:

  • El alcohol como ingrediente y no como bebida. El extracto de vainilla, la salsa de soja o el pan hecho con una traza de alcohol que ni permanece ni embriaga son tratados por muchos sabios de manera bastante distinta al vino, razonando que la sustancia se ha transformado y no puede embriagar en ninguna cantidad que se consuma. Otros son más estrictos.
  • Medicamentos y cosméticos. El gel hidroalcohólico, los enjuagues bucales y los medicamentos con alcohol se consideran ampliamente fuera de la prohibición, pues ni se beben ni embriagan en su uso.

Lo que no es un caso límite es beber, en cualquier cantidad y por cualquier motivo que no sea una necesidad médica real.

Una nota práctica para quien lo ha dejado hace poco: la tradición considera cerrado el pasado de una persona por su arrepentimiento y no le exige revelarlo. Lo que bebiste antes no es asunto de nadie.

En qué se apoya