Los sabios coinciden

¿Cuáles son los meses sagrados?

Cuatro de doce: Dhū al-Qa‘da, Dhū al-Hiyya, Muharram y Rayab. Su honra se enuncia en el Corán, y lo que significa es que la injusticia en ellos es más grave y las buenas obras en ellos mayores. No llevan ninguna práctica añadida a lo ya establecido, salvo lo transmitido, como ayunar ‘Āshūrā’ y ‘Arafa.

Las cuatro escuelas concuerdan en esto.

La respuesta larga

Su número y su descripción vienen en un solo versículo:

“El número de meses para Allah es doce, porque así Él lo decretó el día que creó los cielos y la Tierra. De ellos, cuatro son sagrados. Así es en la religión verdadera. No obren en contra de ustedes mismos durante estos meses. Únanse para combatir a los idólatras de la misma manera que ellos se alían para combatirlos a ustedes, y sepan que Allah está con los piadosos.” (Corán 9:36)

Son Dhū al-Qa‘da, Dhū al-Hiyya y Muharram —tres consecutivos— y Rayab, que queda aparte entre ellos.

¿Qué se sigue de su carácter sagrado?

  • Que el pecado en ellos es más grave. El versículo prohíbe expresamente ser injusto con uno mismo en ellos, no porque la injusticia esté permitida fuera, sino porque en ellos pesa más.
  • Que se redobla la atención a las buenas obras.
  • Que combatir en ellos estaba prohibido en la legislación original, y los sabios han discutido su dictamen hoy.

Lo que no se sigue:

  • No tienen oración señalada, ni recuerdo señalado, ni celebración.
  • Lo que circula sobre distinguir Rayab con una oración, una ‘Umra o una noche concreta no tiene fundamento, y se trata en una cuestión aparte.

Lo que sí está establecido en ellos:

  • Ayunar ‘Āshūrā’ en Muharram, de los mejores ayunos después de Ramadán.
  • El día de ‘Arafa en Dhū al-Hiyya, para quien no está en el Hayy.
  • Los diez primeros días de Dhū al-Hiyya, de los más grandes del año en cuanto a obras.

La utilidad práctica es que la honra de un tiempo se conoce por el texto y no por el gusto: donde hay una práctica transmitida, se hace; donde no la hay, el mes se honra dejando la desobediencia en él y esforzándose en lo ya prescrito, no inventándole un rito.

En qué se apoya