Depende de tu situación

¿Cuál es el dictamen sobre usar aleyas del Corán como adorno o en el móvil, y sobre venderlas?

Varía según la forma, la intención y aquello a lo que lleva el uso. Escribir aleyas para recordarlas y aprovecharlas no tiene problema, y llevarlas en el móvil está permitido. Lo que se objeta es lo que lleva a degradarlas —ponerlas donde se pisan o se tiran—, tomarlas como amuleto creyendo que benefician por sí mismas o convertirlas en puro ornamento sin que se pretenda ningún sentido.

La respuesta correcta cambia según las circunstancias. Abajo se explica de qué depende.

Escrito por DeenDrops · · Cómo se escriben las respuestas

En detalle

No es un dictamen único, y por eso la respuesta viene detallada.

Lo que no plantea dificultad:

  • Escribir una aleya en un cuadro o en un libro para recordar, leer y meditar. El Corán se hizo descender para ser meditado: “Este Libro que te revelo ¡Oh, Mujámmad! encierra grandes bendiciones, para que mediten sobre sus signos y reflexionen los dotados de intelecto.” (Corán 38:29)
  • Llevar el mushaf (el texto del Corán) en el móvil, leer de él y guardarlo en el bolsillo. El móvil no toma el dictamen del mushaf en todos los aspectos, porque el texto no está fijado en la pantalla salvo mientras se muestra.
  • Vender ejemplares del mushaf y cuadros, pues es una venta del papel, la confección y el trabajo, no del Corán en sí.

Lo que se objeta:

  • Lo que lleva a la degradación: imprimir aleyas en lo que se pisa, en envoltorios que se tiran, o en ropa que acaba en la basura.
  • Tomarlas como amuleto colgado para protegerse, creyendo que el objeto mismo beneficia; eso entra en otro capítulo más grave.
  • Convertirlas en puro ornamento, sin que se pretenda un sentido ni se lean, hasta que la letra se vuelve dibujo y no palabra.

De qué depende la respuesta en tu caso: ¿Dónde se coloca? ¿Se preserva de la degradación? ¿Qué se pretende con ello: recordar, buscar bendición en el objeto, o mero adorno? ¿Y qué será de ello cuando se deteriore?

El principio que lo gobierna es que esto es la palabra de Allah, y el trato con ella se mide por la reverencia: “¡Exaltado sea Allah! El único Soberano real. No te adelantes ¡Oh, Mujámmad! a repetir lo que te es revelado del Corán hasta que el ángel Gabriel concluya de recitarlo, y di: “¡Señor mío! Acrecienta mi conocimiento”.” (Corán 20:114)

Así que lo que aumenta su honra y su recuerdo es bueno, y lo que lleva a degradarla, o a una creencia sobre ella que Allah no legisló, está prohibido. Y las formas que te resulten dudosas, exponlas a quien conozca el detalle.

En qué se basa