Los sabios coinciden

¿Cómo se hace el wudū’?

Haz la intención y luego lava: el rostro, los brazos hasta los codos, pasa las manos húmedas por la cabeza y lava los pies hasta los tobillos. Ese es el núcleo obligatorio, y está enunciado en el propio Corán. En la práctica casi todos se enjuagan además la boca y la nariz y repiten cada lavado tres veces, siguiendo el modo del Profeta ﷺ: recomendado, no obligatorio.

Las cuatro escuelas concuerdan en esto.

La respuesta larga

El wudū’ es la ablución que la oración requiere. Sus partes obligatorias se exponen en un solo versículo:

“¡Oh, creyentes! Cuando se dispongan a hacer la oración lávense el rostro y los brazos hasta los codos, pasen las manos húmedas por la cabeza y laven los pies hasta los tobillos. Si están en estado de impureza mayor, tomen un baño completo. Si están enfermos o de viaje o han hecho sus necesidades biológicas o han cohabitado con su mujer, y no encuentran agua, usen para la ablución virtual tierra limpia y pásenla por el rostro y las manos. Allah no quiere imponerles dificultades, solo quiere purificarlos y completar Su favor sobre ustedes para que sean agradecidos.” (Corán 5:6)

Así que se requieren cuatro cosas: lavar el rostro, lavar los brazos hasta los codos, pasar las manos húmedas por la cabeza y lavar los pies hasta los tobillos, en ese orden y con la intención de purificarse para la oración.

El modo completo que suele enseñarse añade a ese núcleo la práctica del Profeta ﷺ: decir bismillah, lavarse las manos, enjuagarse la boca, sorber agua por la nariz y expulsarla, luego el rostro, luego el brazo derecho y el izquierdo, pasar las manos por la cabeza y las orejas, y después el pie derecho y el izquierdo, repitiendo cada lavado tres veces. Ninguna de esas adiciones es condición de validez: un wudū’ hecho solo con las cuatro partes coránicas es válido.

Qué lo invalida: lo que sale por las vías delantera o trasera, el sueño profundo y la pérdida de conciencia. Tocar un perro no lo invalida. Sangrar por un corte tampoco, según la mayoría. Comer tampoco, aunque la carne de camello es una excepción conocida en una de las escuelas.

Si ya estás en wudū’, puedes rezar con él cuantas oraciones quieras: no caduca con el tiempo, sino solo con algo que lo rompa.

Donde no hay agua o esta te dañaría, el mismo versículo continúa con el tayammum: tierra limpia, pasándola por el rostro y las manos. Conviene notar que esa dispensa está en el propio texto: la dificultad fue prevista, no concedida después. Como dijo el Profeta ﷺ, la limpieza es la mitad de la fe (Sahih Muslim 223).

En qué se apoya