Depende

Caí enfermo y no pude completar la peregrinación. ¿Qué hago ahora?

Depende de dónde te detuvieras y de en qué habías entrado. El Corán trata directamente el caso de quien queda impedido y prescribe una ofrenda, tras la cual se sale del ihrām. Si debes o no una peregrinación de reposición, una ofrenda, o nada más, depende de si estabas en el Hayy o en la ‘Umra, de si pusiste una condición al entrar en ihrām, y de dónde te sobrevino la enfermedad.

La respuesta honesta depende de tu situación. Abajo está de qué depende.

La respuesta larga

Quedar impedido de completar la peregrinación después de haber entrado en ihrām tiene nombre propio en el fiqh —ihsār— y su propio versículo:

“Completen la peregrinación mayor y menor en honor a Allah. Pero en caso de que algo les impida completarla, sacrifiquen el animal que puedan como ofrenda. No se rasuren la cabeza hasta que la ofrenda llegue al lugar de sacrificio. Si alguien está enfermo o sufre una dolencia en su cabeza y se rasura deberá expiar ayunando o dando limosna o sacrificando. Si hay seguridad en el camino, entonces quien haga la peregrinación menor durante los meses de la peregrinación mayor y luego la peregrinación mayor, que sacrifique la ofrenda según sus posibilidades, y si no encuentra qué sacrificar o no dispone de medios, deberá ayunar tres días durante la peregrinación y siete a su regreso a su lugar de origen: en total diez días. Esto es para quienes no viven en las proximidades de la Mezquita Sagrada. Cumplan con los ritos y sepan que Allah es severo en el castigo.” (Corán 2:196)

Así que el marco existe en el texto: quien queda impedido ofrece lo que tenga a mano como sacrificio, y sale del ihrām en lugar de quedar suspendido en él.

De qué depende tu respuesta concreta:

1. Si pusiste una condición al empezar. Quien dice, al entrar en ihrām, que su salida es allí donde quede impedido, sale sin ofrenda. Si lo dijiste o no suele ser el único dato que decide toda la cuestión, y por eso los guías aconsejan decirlo. 2. Hayy o ‘Umra. Las consecuencias difieren, porque el Hayy está atado a unos días concretos y la ‘Umra no. 3. Qué habías completado ya cuando te detuviste. 4. Si era tu Hayy obligatorio o uno voluntario. Un Hayy obligatorio no completado sigue debiéndose si más adelante vuelves a poder.

Y el principio que gobierna todo ello: “Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades, a su favor tendrá el bien que haga, y en su contra tendrá el mal que haga. “¡Señor nuestro! No nos castigues si olvidamos o cometemos un error. ¡Señor nuestro! No nos impongas una carga como la que impusiste a quienes nos precedieron. ¡Señor nuestro! No nos impongas algo superior a lo que podamos soportar. Perdónanos, absuélvenos y ten misericordia de nosotros. Tú eres nuestro Protector, concédenos el triunfo sobre los que niegan la verdad”.” (Corán 2:286)

Como la respuesta cambia por completo según datos que solo tú tienes, esta es de las que hay que llevar a un sabio; y si ocurrió en el Hayy mismo, a uno de los sabios presentes allí, que atienden exactamente esto cada temporada y pueden resolverlo en el momento.

Una cosa que no necesita dictamen: caer enfermo no es un fracaso, y no hay reproche alguno para un cuerpo que no dio más de sí. La recompensa de lo que se pretendió y se intentó no se retira porque no pudiera terminarse.

En qué se apoya